lunes, 30 de agosto de 2010

Albóndigas con salsa de tomate

Esta forma de hacer la albóndigas, con una salsa de tomate, nos encanta a todos en casa. Además es fácil, no se tarda demasiado en hacerlas y se pueden llevar en la tartera el trabajo. Cuando las hago las tengo que esconder porque pueden desaparecer antes de que lleguen a la mesa.

Ingredientes (salieron 16 albóndigas):
Para las albóndigas:
750 gramos de carne picada
4 huevos
3 cucharadas de pan rallado
1 cucharadita de ajo en polvo
1 cucharadita de romero molido
1 cucharada de perejil seco
1/2 cucharadita de nuez moscada
sal
Para la salsa:
3 cebollas
1 bote de tomate triturado natural
3 dientes de ajo
2 cucharadas de azúcar morena
1 cucharada de orégano
1 vasito de vino blanco
Aceite de oliva
Sal

Preparación:
1. Empezamos haciendo las albóndigas. Mezclamos todos los ingredientes de las albóndigas. Debe quedar una masa compacta pero jugosa, si está demasiado blanda se puede añadir un poquito más de pan rallado. Cogemos pequeñas porciones, les damos forma esférica y las pasamos por harina

2. Las freímos en aceite muy caliente procurando que estén completamente cubiertas de aceite. Yo normalmente las frió en un cazo de forma que con poco aceite conseguimos que se cubran. Es importante hacerlo en tandas pequeñas para que no baje la temperatura del aceite, hagan una costra en el exterior y no se abran,

3. Escurrimos las albóndigas en papel absorbente y reservamos.

4. Hacemos la salsa de tomate. Ponemos aceite en una cacerola en cantidad suficiente como para cubrir el fondo. Añadimos el ajo picado y lo doramos. Agregamos las cebolla picadas y las rehogamos hasta que estén transparentes y añadimos el vino blanco, dejando que hierva para que se evapore el alcohol. Agregamos el resto de los ingredientes de la salsa y dejamos hervir a fuego medio hasta que la salsa esté lista, aproximadamente 20 minutos.

5. Pasamos la albóndigas a la salsa. Si vemos que está demasiado espesa podemos añadir un poquito de agua. Dejamos hervir a fuego suave durante unos 20 minutos.

6. Cuando ya están listas las albóndigas podemos hacer varias cosas: dejar la salsa como está si nos gusta que se note la cebolla, pasarla por un pasapuré para que conserve el color rojo o pasarla por la batidora y en este caso la salsa va a quedar anaranjada pero más suave y fina. Yo he elegido la última opción.

Están más sabrosas si las dejamos reposar al menos un día. Se pueden acompañar con un arroz blanco o con patatas fritas cortadas en cuadraditos o con lo que se nos ocurra y una barra de pan para mojar las salsa porque está buenísima. Espero que os guste.

viernes, 27 de agosto de 2010

Pasta con calabacines y gambas (Mezze maniche alle zucchine e gamberetti)


Esta receta me la ha enseñado mi cuñada este verano. Aunque ella es española, lleva viviendo en Italia desde hace muchos años, y sabe cocinar la pasta de un montón de formas. Cocinada de esta manera, es ligera, muy sabrosa y se hace en muy poco tiempo.
Yo he utilizado mezze maniche que he traido de Italia. Si no encontrais esta pasta se puede utilizar cualquier pasta corta como penne rigate, rigatoni o unos simples macarrones.

Ingredientes:
Un paquete de 500 gramos de pasta corta
2 calabacines
2 tomates de pera maduros
300 gramos de gambas o colas de gambones pelados
3 ajos
1 vasito de vino blanco
Aceite de oliva virgen

Preparación:
1. Picamos los ajos y los rehogamos en una sarten con aceite de oliva.
2. Lavamos los calabacines y los cortamos en trocitos. Pelamos y cortamos los tomates. Lo añadimos todo a la sartén. Rehogamos a fuego no muy fuerte hasta que el calabacín quede blandito.

3. Incorporamos el vino blanco y dejamos evaporar el alcohol.
4. Añadimos las colas de gamba o gambón y dejamos que se hagan pero sin pasarse para que no queden secas. Retiramos del fuego y reservamos.

5. Cocemos la pasta en agua con sal el tiempo que indique el paquete. De esta forma queda al dente, un poquito dura, que es como me gusta. Se puede dejar un par de minutos más para que quede un poquito más blandita.
6. Guardamos un poquito del agua de cocer la pasta y la escurrimos. Devolvemos las pasta a la cacerola y añadimos la salsa.

7. Removemos bien y si vemos que ha quedado seca, se añade agua de la cocción.

8. Servimos inmediatamente.


lunes, 23 de agosto de 2010

Kanelbullar (Bollos de canela)


El verano pasado estuvimos una semana en Suecia en casa de unos amigos que viven en una granja, sutuada en una isla cerca de Estocolmo. Fué una experiencia inovidable. Probamos de todo y nos quedamos maravillados con la cocina sueca. Empezamos comiendo en el Gran Hotel (es el hotel donde se hospedan los Premios Nobel y está situado en el centro de Estocolmo)  el Smörgåsbord que es un buffet compuesto por platos frios y calientes, pescados, carnes y dulces todo ellos acompañado por cerveza y aquavit . Vamos por partes, se suele empezar por alguna sopa o crema, en nuestro caso, había una crema de coliflor. Después una serie de ensaladas y arenques en salsa, todo frío, salmón marinado en azúcar y sal (gravlax), salmón ahumado, creo recordar que también había costillas de cerdo, albondigas (kötbullar) y alguna otra cosa que ya no porbé porque era imposible. Para terminar, variedad de quesos, a destacar el Västerbotten, y dulces. Como cosa curiosa, el aquavit que es como un aguardiente se toma muy frío durante la comida y no al final como solemos hacer aquí. Realmente es increible. Además la ubicación del restaurante, con vistas al Palacio Real y a los muelles es fantástica. Si teneis ocasión de ir a Estocolmo vale la pena reservar en The Veranda que es como se llama el restaurante porque en una sola comida prácticamente has probado una gran parte de las especialidades suecas.
Otra visita obligada es  la Sweden Bookshop que es una libreria especializada en libros de Suecia y literatura sueca traducidos en todos los idiomas imaginables y donde puedes descubrir que además de Larsson hay más autores suecos. Se localiza en Slottsbacken 10 en Gamla Stan, casi enfrente del Palacio Real. Aquí conseguí un libro de cocina sueca, traducido al español con todas las especialidades suecas. De aquí he sacado estos bollos de canela que me encantaron cuando los probé allí. Yo he adaptado la receta para hacerla con el Thermomix. Os dejo el enlace donde podeis encontrar la receta original y el resto de recetas que aparecen en el libro. 
Vamos con la receta adaptada al Thermomix.

Ingredientes:
Para los bollos:
35 gramos de levadura de panadería (la compro en Mercadona en la zona de los refrigerados)
1 y 1/4 cubiletes de azúcar
300 gramos de leche
1 huevo
120 gramos de mantequilla
1 cucharadita de sal
750 gramos de harina (450 gramos de harina de fuerza y 300 gramos de harina normal)
Además, en la receta original tenía 1 cucharada de cardamomo molido que yo no puse porque no tenía.

Para el relleno:
100 gramos de mantequilla
azúcar
canela

Glaseado:
1 huevo
azúcar

Empezamos haciendo la masa.
1. Ponemos la levadura desmenuzada y la leche en el Thermomix y programamos 2 min 40 grados velocidad 4
2. Fundimos la mantequilla en el microondan y la añadimos al TH. Programamos 30 segundos 40 grados vel. 4.
3. Pasamos la harina por un colador para que coja aire y la masa salga más ligera. La añadimos al TH junto con el resto de los ingredientes. Programamos 8 - 10 min velocida espiga. Debe quedar una masa bastante compacta y que no se pegue a los dedos. Yo añadí un par de cucharadas de harina más porque la masa estaba pegajosa. Dejamos fermentar, dentro del TH, durante 30 min. En este tiempo practicamente habrá doblado de tamaño.
4. Extendemos la masa con un rodillo hasta conseguir un rectángulo de 30 cm de ancho, lo dé que la masa de ancho y 0,5 cm de espesor.

Hacemos el relleno:
5. Fundimos la mantequilla del relleno y pincelamos toda la superficie de la masa. Mezclamos azúcar y canela más o menos a partes iguales y lo repartimos de forma uniforme por encima de la masa.
6. Enrollamos la masa hasta formar un cilindro. La partimos con un cuchillo en rodaja de 1 cm de espesor. Vamos colocando las rodajas en una fuente de horno en la que habremos puesto un papel de horno engrasado. Tienen que estar bastante separadas porque van a crecer bastante. Dejamos fermentar aproximandamente 1 hora.

Hacemos el glaseado:
7. Batimos el huevos y pincelamos la superficie de los bollos con él para que queden dorados cuando se horneen.
8. Humedecemos el azúcar con un poquito de agua hasta que quede como un granulado y la repartimos por la superficie de los bollos.
9. Horneamos a 220 grados durante aproximandamente 25 minutos.

viernes, 20 de agosto de 2010

Costillas de cerdo con miel


Esta receta es fácil y sabrosa aunque va cargadita de calorías. Se puede acompañar de una buena ensalada verde y así compensamos el aporte energético.

Ingredientes:
1,5 kg de costillas de cerdo
2 cucharadas colmadas de miel
3 cucharadas de salsa de soja
2 cucharaditas de mostaza
1 cucharada de aceite
1/2 vasito de vino blanco
1/2 vasito de agua

Preparación:
1. Mezclamos todos los ingredientes de la marinada y lo metemos en el microondas durante 1 minuto. De esta forma la miel se funde y se pueden mezclar bien todos los ingredientes.
2. Ponemos las costillas en una fuente de horno y la bañamos con la marinada. Lo dejamos reposar al menos dos horas antes de meterlas al horno para que se fundan todos los sabores.

3. Metemos las costilla al horno, a 180 grados, aproximadamente 1 hora y media. Les damos vueltas de vez en cuando para que se doren de manera uniforme.

Consejos:
Utilizo mostaza antigua que es la que tiene granitos. Para mi gusto es suave y aromática.
La salsa de soja que más me gusta es la de Heinz porque es dulzona.
El vino blanco puede se Rueda, Jerez o incluso un oloroso, va en gustos. 

miércoles, 18 de agosto de 2010

Ensalada de pulpo


Después de más tres semanas de inactividad, volvemos al blog. Todo este tiempo he estado de un lado para otro, todos viajes cortos pero muy bien aprovechados. Ha sido un verano un poquito movido pero he vuelto con los ánimos renovados. Todavía me quedan unos días de vacaciones en los que quiero poner en práctica nuevas recetas.

Esta ensalada la tenía pendiente desde hace tiempo y como todavía hace calor, creo que no viene mal.

Ingredientes:
Un pulpo fresco
Lechuga
Tomates maduros de ensalada
Pepino
Patatas
Pimentón dulce
Aceite de oliva virgen
Sal

En lo que se refiere a las cantidades, va a gusto de cada uno. De igual manera, si no os gusta alguno de los ingredientes que yo he puesto, se puede cambiar por otro.

Preparación:
1. Empezamos cociendo el pulpo. Habitualmente suelo congelarlo durante un par de días porque parece que luego sale más tierno. Ponemos agua a hervir en una olla rápida. En el momento que hierva, cogemos el pulpo por la cabeza y lo sumergimos tres veces, dejándolo por último en el agua. Tapamos la olla y en el momento en que empiece a salir vapor, contamos unos 15 minutos. Este pulpo pesaba 1,2 kg y con este tiempo bastó para que estuviera en su punto. Comprobamos que está hecho pinchandolo con un tenedor y lo metemos en agua helada para detener la cocción. Lo cortamos a trocitos y lo reservamos.
2. Cocemos las patatas, con la piel, en agua salada. Una vez cocidas, las pelamos y las cortamos en rodajas.
Yo las he cocido al vapor en el varoma del thermomix. Se ponen peladas y en rodajas en el varoma. Tardan aproximadamente 35 minutos. La ventaja de hacerlas al vapor es que conservan más el sabor y se rompen menos.

3. Cortamos los tomates y los pepinos en rodajas y picamos la lechuga.
4. Colocamos la ensalada en la fuente. Empezamos poniendo las rodajas de patata, después la lechuga, encima las rodajas de tomate y pepino y al final el pulpo cortado en trocitos.
5. Por último, vamos a aliñar la ensalada. Espolvoreamos el pulpo con pimentón dulce y sal Maldón. Preparmos una vinagreta con 1 parte de vinagre por 3 de aceite de oliva virgen y sal. Mezclamos bien y la repartimos por encima de toda la ensalada en el momento de servirla para que nos se ponga mustia.